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Aloe polyphylla

Origen:
Sudáfrica, Lesotho.

Una especie muy fotogénica por su disposición en espiral.
Tamaño:
Hojas de unos 30 cm de
largo más o menos ribeteadas por
una borde amarillo, formando
rosetas de 75-150 hojas que se
desarrollan en espiral y de unos 40
cm de diámetro. Rara vez ramifica y no suele
sobrepasar los 60 cm de altura.

Flores:
Nacen en racimos desde
una gruesa inflorescencia ramificada
de unos 60 cm de altura. Las flores son de color rosa
salmón con tonos rojizos.

Suele florecer en Primavera.
Crecimiento:
Lento para un Aloe.

Cultivo:
Ph 6. Pleno
sol para una buena formación de sus decorativas hojas.
Riego abundante
en época estival y más generoso
que con otros aloes. En origen la planta vegeta a
2.000 m de altura y recibe abundantes precipitaciones de
lluvia.

No
resiste bien las heladas y la planta
resulta dañada. Desarrolla
una amplia raíz y los mejores resultados se dan cultivándola
en plena tierra. Es una especie protegida en
peligro de extinción.
Cuidados
fitosanitarios:
Es una planta muy delicada y propensa a enfermedades.
No resulta sencillo llegar tener ejemplares bien
establecidos.
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